La leyenda de Escriche

Óscar Bribián

Diciembre de 1937. Guerra Civil Española. Antonio participa en el avance republicano que tiene lugar en las sierras turolenses para afianzar el cerco sobre la ciudad de Teruel. Las durísimas condiciones climatológicas ralentizan el avance y hacen más duros los enfrentamientos. Mientras el ejército gana algunas plazas y las brigadas toman posiciones, durante la noche las leyendas de la región, un insólito suceso y los animales salvajes perturbarán la aparente calma de las trincheras. Un relato sobrecogedor y trepidante, que navega entre lo cósmico y la realidad más dura de los inviernos y las guerras.

Fragmento:

“...Estaba a punto de despertar a David, quien debía relevarle, cuando creyó
oír algo en el exterior. Le recordó al chasquido de las ramas al partirse, y eso le alertó. Dio media vuelta a la vez que se incorporaba apoyándose en la culata del fusil, quedando de espaldas a la ventana. Casi cayó de bruces debido a sus piernas entumecidas por el frío. Cuando creyó que iba a poder mantener el equilibrio sin problemas, intentó permanecer en silencio con la oreja pegada a la ventana, pero solo consiguió oír el aullido del viento. Por el resquicio de las portezuelas se cercioró de que la nevada había cesado. Luego dedujo que era casi imposible escuchar el crujido de una rama con ese viento, y eso lo hizo tranquilizarse. Probablemente eran imaginaciones, pensó…

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