El rayo rojo

Roberto Malo

Teruel existe, pero está muy lejos. Sin embargo, eso no impide que sus calles sean visitadas por gentes de todos los lugares… E incluso por seres de otros mundos.

Fragmento:

…Observé ahí fuera a Blu. Mediría ya uno setenta. Yo, por mi parte, medía algo más de uno ochenta. No sabía lo que era más chocante; si sus pies azules, si su rostro azul, si su pelo azul. Me hubiera gustado contar con un gorro grande y con unas buenas gafas para así ocultarlo un poco, pero no tenía nada de eso. Cerré la cabaña y dejé la llave encima de la puerta. Caminamos hasta el coche, le abrí la puerta del asiento trasero y le indiqué que entrara. Él entró detrás, sin cuestionar nada. Salimos de allí…

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